Por qué tu negocio turístico necesita branding

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Actualmente vivimos en un mundo sobrecargado de información. La cantidad de mensajes y de impresiones que recibimos de forma continuada por diferentes medios aumenta día a día.

Como no podía se de otra manera, el marketing digital se ha visto obligado a adaptarse a este nuevo escenario en el que las oportunidades de comprar y vender se multiplican con solo hacer un click y en el que las marcas buscan impactar con iniciativas novedosas y mediante un número de canales aún mayor.

A pesar de la competencia por captar la atención del usuario es cada día más voraz, hay compañías que saben despuntar sobre el resto y que logran inspirar a su público la confianza necesaria para fidelizarlo como cliente.

El sector turístico vive una gran época dado el aumento de viajeros a nivel mundial. Es un mercado donde existe una gran cantidad de competitividad. Por ello, necesitan tener un buen branding donde consigan diferenciarse de la competencia a través de los servicios ofrecidos y la imagen que transmite. Es su forma de alcanzar el éxito.

El objetivo final de las marcas turísticas es convencer al consumidor de que éste es el lugar adecuado para viajar, hospedarse, comer… y aquí juega un papel fundamental el branding y las estrategias.

Aquí radica la importancia de este post: en el conjunto de factores que influyen a tu target a la hora de tomar una decisión sobre reservar y que, por lo general, son más emocionales que racionales.

¿Es posible incidir en estos factores emocionales? Sí. De un tiempo a esta parte, las marcas turísticas están optando por emplear una nueva técnica de marketing que persigue precisamente el objetivo de sobresalir en el mercado y de diferenciarse de los principales competidores del sector: el branding.

Hoy en día, el branding se constituye como un elemento esencial para que cualquier negocio turístico tenga capacidad competitiva y pueda superar los cambios que empresas y consumidores sufren constantemente. Para ello, debes consolidar una imagen de marca potente que sirva para atraer clientes y para fidelizar aquellos con los que ya cuentas.

¿Qué es el branding?

Se define como el conjunto de acciones y procedimientos encaminados a construir una marca con personalidad y diferenciación suficientes para ser rápidamente identificada por los consumidores.

Se trata, por tanto, de edificar una cultura propia formada por un conjunto de creencias y de valores que deben ser compartidos por todos los integrantes de la empresa.

Esta cultura repercute en la forma de comportarse tanto en las relaciones hacia el interior como hacia el exterior. De esta base parten todos los mensajes y todas las actuaciones que la marca lleva a cabo por lo que es una pieza esencial para su reconocimiento y el mantenimiento de su prestigio.

Los beneficios de contar con una estrategia de branding en tu empresa

Marcar o que te marquen. No especificar los atributos que quieres que te diferencien a tu marca puede convertirse en un riesgo fácilmente evitable. Será el mercado turístico quien lo haga por ti y puede que la visión que quede en la mente de tus consumidores no sea la más adecuada para tu empresa. Por lo cual, debes especificar tus atributos de forma correcta y transmitir tus valores a los consumidores.

Los beneficios más destacados del branding en un sector turístico son:

  • El branding es autoexplicativo.
  • Te ayuda a destacar entre la multitud, es decir, le da fuerza a tu marca.
  • Crea expectativas en las diferentes herramientas de comunicación.
  • Conforma la base de tu estrategia de marketing.
  • Aumenta la confianza y los clientes leales.

Existen gran variedad de estrategias de branding para que tu marca turística tenga éxito. Te contamos que estrategias debes crear. 

El branding cuenta una historia

Mediante la técnica del storytelling, los negocios turísticos consiguen interactuar con su público desde un plano emocional. Hace tiempo que se probó que los mensajes racionales pueden convencer pero que, en términos de atracción hacia el cliente, son mucho menos efectivos.

Que como marca tengas una historia que contar ayuda a que el usuario genere experiencias, te entienda y te sienta parte de él.

El branding aporta valor a tus servicios

Pensándolo fríamente, no hay razón por la que pagar un servicio más caro existiendo otro con las mismas características a un precio más económico. Sin embargo, lo hacemos una y otra vez.

El culpable es el branding. Los consumidores asocian las marcas con determinados valores que les hacen cambiar la percepción de sus servicios por los que están dispuestos a pagar más. Es un valor añadido psicológico derivado de las campañas de publicidad que hacen parecer a un ser servicio estándar uno de mayor calidad.

El branding consolida tu marca y facilita su reconocimiento

Una empresa turística que cuenta con una buena estrategia de branding es más estable, más sostenible y más rentable. También las hace más resistentes a posibles crisis o ataques por parte de la competencia.

Por otro lado, la capacidad de generar confianza entre la marca y el cliente hace más probable que se interesen por nuevos servicios, aunque se alejen de la línea original.

El branding te ayuda a destacar frente a tu competencia

Como hemos apuntado un poco más arriba, hoy en día es fundamental mantenerse al margen de la multitud. Ya no te enfrentas a un mercado local, sino que compites a nivel global. Una estrategia de branding exitosa te ayudará a diferenciarte frente a millones de negocios turísticos muy similares al tuyo.

El branding ayuda a fidelizar clientes

Tras una campaña de branding exitosa los que hasta entonces eran clientes pasan a ser embajadores de tu marca. Para tu target, tus servicios son los únicos capaces de satisfacer sus necesidades.

El branding elimina el proceso de decisión y, de forma casi inconsciente, el producto elegido siempre va a ser el tuyo.

El branding turístico consigue vender experiencias, sensaciones y felicidad. Es decir, el reto principal de los negocios turísticos ya no consiste en conseguir transacciones, sino en crear relaciones duraderas con su público objetivo. Para conseguirlo, el punto de partido es dotar a tu empresa de personalidad y significado o, en otras palabras, trabajar el branding. Una compañía que protege su marca es siempre coherente con su propuesta de valor. Además, sabrá adaptar sus estrategias a cualquier cambio o reto que se te presente. ¡Tú eliges!

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